Relaciones tóxicas

Hoy en día se habla mucho de relaciones tóxicas, ¿pero concretamente como se pueden identificar estas relaciones?

Muchas personas (más de las que te imaginas) han pasado por una relación tóxica. La gente no suele hablarlo, pero tal vez deberían.

¿Cómo es una relación tóxica?

Pues, en el principio es bonita. Conoces a alguien, es increíble, te enamoras intensamente. Sientes que nunca habías sentido un amor tan intenso como este.

El veneno entra poco a poco y se disfraza de miel, dulce y pegajosa.

Sin darte cuenta entras en un laberinto, y encontrar la salida es complicado. Te pierdes tanto en el laberinto que te aferras a la otra persona y sientes que necesitas su presencia para continuar.

Empiezas a sentirte que tú no eres suficiente. Sufre tu autoestima y tu confianza. Sientes que la otra persona te puede encender y apagar como un bombillo. Y con la misma mano te puede romper en mil pedazos. Pero te ama.

Te ama, te dice que te quiere sin fin, pero a la vez te culpa, te chantajea, te amenaza, te manipula. No es un te amo puro, es un “te amo si tu…” Las personas manipuladoras generalmente sοn muy buenos actores. Encuentran como regresar a tu vida prometiendo cambio y diciéndote todo lo que tu querías escuchar hace dos meses.

Con los demás te justificas, buscas excusas, y al final les empiezas a mentir. Tal vez por vergüenza, por miedo a lo que te dirán, o por simple pereza porque no quieres escuchar sus broncas, otra vez.

Un consejo: si las personas a tu alrededor que te quieren (amigos, familia, etc) te dicen que tengas cuidado y que están preocupados… Préstales atención. Tal vez tienen algo de razón.

Lo primero que puedo decirte es que ningún tipo de violencia es normal en una relación, que el amor no duele y afortunadamente, podemos detectar las señales de cuando algo va mal en nuestra relación. Si bien nos hemos acostumbrado a mirar hacia afuera para entender a la otra persona, es momento de mirar hacia adentro y descodificar nuestras propias necesidades.

El ir hacia adentro, siempre ayuda a darse cuenta de la verdadera naturaleza del amor y de cualquier relación en la vida. Cuando miras con conciencia, puedes percibir tus pensamientos, sentimientos y tu posición ante la otra persona. Si empiezas por ti mismo, puedes proceder con todo lo demás. El detectar una relación tóxica puede ser tan simple como analizar lo que hay dentro de nosotros, en lugar de mirar a la otra persona. Si te identificas con alguno de los siguientes puntos, puede ser momento de reevaluar tu relación

1.Te sientes agotado

Estamos hechos de energía. Todo lo que nos rodea es energía. Si estás en una relación tóxica, te sentirás como si te estuvieran aspirando la energía, mucho cansancio y agotamiento. Especialmente después de una discusión viene un bajón importante. Drenarse mutuamente afecta tu capacidad en el día a día, para trabajar, salir o convivir con las demás personas, incluso se vuelve difícil realizar cualquier actividad sin importar lo pequeña que sea. A veces, la simple idea de pensar que la pareja siga en nuestra vida, es suficiente para absorber la energía de nuestro sistema.

2. Eres infeliz

Como ya lo mencionábamos, el amor no debe causar sentimientos negativos. Las relaciones saludables, mantienen la felicidad incluso en tiempos difíciles. Las relaciones tóxicas constantemente nos dejan sintiendo miserables, irritables e infelices, sentimientos que conducen todas nuestras acciones. Nuestros amigos y familiares son los que normalmente nos ven diferentes, nos dicen que hemos cambiado e insistimos en que estamos bien.

3. Hay un sentimiento de que algo va mal

Estar en una relación tóxica, se siente como que siempre falta algo. Incluso en las situaciones felices, se siente como si fuera a durar muy poco y estuviera por apagarse esa felicidad pronto. Se siente como si nunca pudiéramos sentirnos plenos en las relaciones tóxicas. Hay una constante batalla dentro de nosotros que intentamos silenciar, nos aferramos a los pocos buenos momentos, o las mínimas atenciones para justificar el seguir ahí, aun sabiendo que algo va mal.

4. En tu interior algo te dice que te vayas de ahí

Te imaginas un futuro con esa persona y vienen imágenes aterradoras de una vida mediocre e infeliz. Tu intuición te está diciendo que te vayas. Estar en una relación tóxica nos divide en dos: una mitad nos dice que nos quedemos y la otra que nos vayamos de ahí. Si bien, eres capaz de ver a futuro y te da la sensación de que está lleno de desdicha, es momento de confiar en tu instinto, porque es la voz más verdadera que nos habla. Recuerda que la intuición no es ni un pensamiento ni una emoción, es la combinación y apertura de nuestra energía en todos los sentidos tratando de comunicarse con nosotros.

5. Todo lo que hace tu pareja te irrita o te hace sentir mal

Nos sentimos irritados la mayor parte del tiempo, perdemos el temperamento la mayor parte del tiempo. En una relación tóxica, todo lo que la pareja hace afectará tus nervios. Es difícil estar feliz y en paz cuando te encuentras desbordado por absorber tanta negatividad. Por lo tanto, cualquier evento o emoción relacionada, será una oportunidad para que explote la tensión dentro de nosotros.

¿Qué podemos hacer para sanar?

Así como cada día limpiamos nuestro hogar, también es importante ocuparnos de nuestras relaciones. Es parte integral de nuestra salud. Las personas con las que nos rodeamos influyen mucho sobre quiénes somos y más sobre lo que nos convertimos, por lo que debemos cuidar nuestras relaciones interpersonales.

Cuando se trata de una relación tóxica, parece ser difícil el darse cuenta y poder dejarla, a pesar de la verdad latiendo. Muchas veces nos apegamos a un par de buenos momentos, sin darnos cuenta que lo mínimo que ofrecen es a costa de nuestra felicidad completa. Las personas tóxicas son invasivas, suelen llenar de negatividad tus días y a pesar de parecer difícil, es un alivio soltar las cadenas de alguien que es abusivo, manipulador o chantajista.

Deja de temer perder a tu pareja, antes que nada, las personas no son cosas para quererlas mantener en nuestra vida, y menos perdernos a nosotros mismos por alguien que nos hace daño. Una pareja puede ser reemplazada por alguien que nos respete y nos quiera. Si sientes que te hace mal, entonces lo está haciendo. Confía en tu instinto, ámate lo suficiente como para no aceptar este tipo de relación.

Terminar una relación es un proceso difícil y terminar con personas tóxicas se vuele especialmente un reto mayor por las características que involucran a esas personas. No te preocupes, es normal recaer y sentirse atrapado en un círculo sin fin. Recuerda que es un proceso y hay muchas maneras en las que puedes salir. Si decides hacerlo, no te demores. Sin duda será doloroso, pero una vez que una persona así esté fuera de tu vida, puedes empezar a sanar. Hagas lo que hagas, no te castigues ni te culpes por permitir que haya una persona así en tu vida. La mayoría de las personas tóxicas son expertas en la manipulación. Elige ver la verdad sobre la deshonestidad, la violencia y falsedad que existe alrededor de una relación que no te hace bien.

Existen muchas maneras para salir adelante, desde el amor y la conciencia. Lo primero es re acomodar toda la energía que tenías dirigida a esa persona. Es como si tuvieras una bolsa con monedas de oro invertidas en un mal negocio de números rojos y pérdidas en negativo, cuando te sales de ahí, recuperas todo ese valor, y para poder salir adelante lo puedes invertir en lo que te haga feliz para que se multiplique, como buscar un terapeuta profesional que pueda acompañarte en este proceso. Esto es un recordatorio de que no estamos solos y que muchas de las cosas que sentimos otras personas han pasado por esto.

Finalmente, valora aquellas personas que te respeten y te aprecien, manteniendo un círculo de gente positiva en tu día a día. Agradécete por tener el coraje para seguir adelante y espera con entusiasmo las posibilidades nuevas y personas que estarán en tu camino. Dale tu tiempo a personas que realmente te inspiren, eleven, enseñen, desafíen y empoderen, recuerda que, si juntas el mismo tipo de energía, se suma y potencializa.


Soy Alejandra Kaim, psicóloga egresada de la Licenciatura en Psicología en la Universidad
Iberoamericana con enfoque en clínica. Mi carrera es muy especial, ya que puede centrarse en
muchas áreas diferentes de la conducta humana. Estoy segura de que mi experiencia puede
ayudar a mejorar las condiciones de vida de las personas y la aplicación de nuevas herramientas para dar una respuesta activa a las diferentes necesidades actuales.

Durante la carrera inicié mi experiencia laboral en Recursos Humanos, fortaleciendo habilidades administrativas. Durante tres años estuve trabajando en la industria privada de alimentos y
bebidas.

En el 2016, dirigí mi carrera profesional nuevamente al ámbito clínico, realizando un Máster en
Psicopatología Clínica Infantojunvenil en la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente
llevo dos años realizando intervenciones terapéuticas y soporte educativo a niños con autismo y otras discapacidades.

Mi especialidad es el ámbito educativo y mi objetivo es desarrollar principalmente soluciones
innovadoras basadas en mis conocimientos teórico-prácticos para conservar la ventaja
competitiva y generar una contribución a la sociedad.

Instagram: @alekaim

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